03 Oct Culmina una vendimia de una uva menos cuantiosa, pero “de buena calidad”
Los procesos empiezan y terminan. La vendimia es uno de esos procesos clave dentro de la elaboración del vino. Es un punto de inflexión donde se culmina un ciclo natural y comienza otro de trabajo, elaboración y escucha por parte de la bodega. En términos generales, la vendimia 2024 ha sido buena. Iñigo Berzal, enólogo de la bodega, se muestra “contento” por cómo se ha producido.
Calidad
Ya desde la misma cepa, Iñigo Berzal comentaba que tenía buenas sensaciones sobre la vendimia de este año. Esas sensaciones se han cumplido una vez que han podido analizar la uva recogida y sus características.
“Los parámetros de calidad son buenos”, reconoce Iñigo. Durante la primera parte de la vendimia, afirma Iñigo que “la uva entró muy sana y muy bien; con menos cantidad que otras veces, pero muy sana”.
Después llovió algo más y la uva entró un poco más blanda, pero con buena calidad. Y el resto de la vendimia en otras zonas que no había llovido tanto la uva entró también bien, con buena calidad.

Equilibrio
Con respecto a la evolución de la vendimia en general, Berzal asegura estar “muy contento”. En la uva blanca, por ejemplo, cuenta que “hemos conseguido una buena relación entre acidez y grado alcohólico”. Esto quiere decir que no hay un exceso de grado alcohólico. Así, asegura Iñigo que “los vinos blancos están superequilibrados”.
En cuanto a los vinos tintos, ha habido que hacer un trabajo posterior a la recogida: “Hemos tenido que hacer una selección bastante fuerte después de las lluvias para evitar que entrara uva con botritis en la bodega”. Con ese trabajo de selección, ya está fermentando el 50% de la uva con una fermentación perfecta. Precisamente, reconoce Iñigo, “esta selección previa ha conseguido mantener un equilibrio entre acidez y grado de alcohol”.

Cantidad
En cuanto a la cantidad, dice Iñigo Berzal estar contento. “Es cierto que ha sido menos cantidad que el año pasado, pero estamos dentro de los límites que marca el Consejo Regulador”. Asegura que este año han metido “cerca de 5800 kilos de uva por hectárea”.
En definitiva, en Dominio de Berzal estamos muy contento por lo que ha traído esta vendimia tan especial. Iñigo insiste en que “estoy muy contento porque septiembre empezó lluvioso y nos daba un poco de miedo cómo iba a afectar eso a la salud de la uva, pero se ha comportado muy bien”.



