MEMORIA, ENTENDIMIENTO Y VOLUNTAD.

En Baños de Ebro( Rioja Alavesa), el saber hacer buen vino se transmite de generación en generación. Los hermanos Berzal cultivan con pasión el legado vinícola familiar con más de un siglo de historia.

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Graciano Dominio de Berzal

Las mil posibilidades del Graciano Dominio de Berzal

Hablar del Graciano de Dominio de Berzal es hablar de singularidad. Esta variedad encuentra en la Rioja Alavesa el entorno perfecto para expresarse con carácter, frescura y elegancia. El resultado es un vino monovarietal pensado para disfrutar en la mesa, con una versatilidad gastronómica que sorprende desde el primer sorbo.

Un graciano que invita a compartir

Desde el punto de vista aromático, este graciano despliega un abanico muy atractivo: bayas negras, cereza picota, regaliz salado y un fondo herbal fresco. En boca es vivo, sedoso y con una acidez cítrica que lo hace especialmente gastronómico. Sus taninos son suaves y elegantes, con un final que recuerda al chocolate amargo y a sutiles torrefactos, fruto de su crianza de ocho meses en barricas de roble francés.

¿Con qué maridar el Graciano de Dominio de Berzal?

Aquí es donde este vino brilla con luz propia. Su frescura y estructura lo convierten en un aliado perfecto para platos con sabor, pero sin excesos:

  • Caza menor y de pluma: perdiz, codorniz o faisán encuentran en el Graciano un equilibrio ideal.
  • Pato, especialmente confitado o con salsas ligeramente dulces.
  • Setas y platos de temporada, como un salteado de boletus o un risotto de hongos.
  • Carnes rosas, como cordero lechal o ternera poco hecha.
  • Quesos, tanto de oveja curados como semicurados de carácter.
  • Servido a unos diecisiete grados, el vino se expresa con mayor amplitud y acompaña la comida sin imponerse.

Descubre el infinito en una copa

En copa, el Graciano de Dominio de Berzal se muestra con un color rojo picota intenso y de capa alta, con un borde juvenil que ya anticipa frescura y vitalidad. Es un vino visualmente atractivo, vivo, que refleja el carácter de una variedad exigente y bien trabajada en viñedo. Esa intensidad cromática es una invitación directa a acercar la copa y descubrir lo que viene después.

Reconocido por críticos como Tim Atkin o James Suckling, el Graciano de Dominio de Berzal es una apuesta segura para quienes buscan algo diferente dentro de Rioja. Un vino con personalidad, pensado para disfrutar despacio y, sobre todo, para comprar con la tranquilidad de saber que siempre encajará en la mesa.