28 Oct Joven, Crianza o Selección Privada: qué cambia de una a otra
“¿Cuál me llevo?” Es la pregunta que más nos hacéis con nuestros tintos. La respuesta depende menos de cuál es mejor que de cuándo vas a abrirlo. Estas son las diferencias entre los tres.
Maceración Carbónica: el más directo
Es Tempranillo con un toque de Viura (92% y 8%) para ganar fruta. El racimo entra entero en el depósito, fermenta unos 10 días y después se prensa. El resultado es un vino joven, de rojo brillante, con aromas de fresas, grosellas y frambuesas, sedoso y de taninos suaves. Se disfruta mejor a 14 grados, con aperitivos, embutidos o arroces.
Crianza: el equilibrio
Es 95% Tempranillo y 5% Graciano, de viñedos de más de 40 años, con 12 meses en barrica de roble francés y americano. Huele a frutos negros maduros, vainilla y cedro, y en boca es cálido y envolvente, con un final largo. Es el acompañante perfecto si lo tomas a 17 grados, con embutidos, carnes a la brasa o caza menor.
Selección Privada: el más trabajado
Es 100% Tempranillo de viñedos de más de 70 años, elaborado con sistema de pisage y 18 meses en roble francés. Es potente y sedoso, con fruta negra, pimienta y un final largo con matices salados. Pruébalo también a 17 grados, con carne guisada, a la brasa o caza mayor.
Cómo elegir
Si quieres algo fácil para un aperitivo o un arroz, la Maceración Carbónica. Para una comida con amigos o una cena en casa, el Crianza. Y para una ocasión especial, o cuando la mesa lleva carne de caza o un guiso largo, la Selección Privada.
Son tres vinos y tres momentos, con la misma tierra detrás.



